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Piel con enrojecimientos y vasos capilares visibles

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Como parte de las pieles sensibles y reactivas, algunas presentan enrojecimientos y pequeños vasos sanguíneos visibles en el rostro, a menudo de forma transitoria aunque este fenómeno puede empeorar gradualmente y las manifestaciones cutáneas pueden volverse permanentes.

Resumen
  1. ¿A qué se deben los enrojecimientos visibles?
  2. ¿Cuáles son los síntomas de la cuperosis?
  3. ¿Cuáles son las causas de la cuperosis?
  4. ¿A quiénes afecta la cuperosis?
  5. ¿Cuáles son los síntomas de la rosácea?
Piel con enrojecimientos y vasos capilares visibles

¿A qué se deben los enrojecimientos visibles?

Los enrojecimientos o vasos visibles , en todas sus manifestaciones cutáneas se deben a una anomalía del sistema venoso del rostro que no funciona con normalidad. Los enrojecimientos, con o sin sensaciones de calor, son pasajeros o con una duración un poco mayor. Ciertos factores se consideran agravantes:

. Variaciones drásticas de temperatura (frío-calor),
. El consumo de platillos calientes y de especias, la ingesta de bebidas alcohólicas…
 
La rosácea y la cuperosis, la cual es una forma de rosácea, son con frecuencia las responsables del fenómeno de enrojecimientos y de vasos sanguíneos visibles en el rostro. Pero no son sus únicas causas. Ciertas patologías dermatológicas que presentan vasos dilatados simulan una cuperosis, ciertos rubores pueden corresponder a patologías subyacentes a examinar, algunos medicamentos pueden favorecer la aparición de dilataciones vasculares en el rostro o aumentarlas. En caso de duda, se recomienda una consulta con el dermatológo.

¿Cuáles son los síntomas de la cuperosis?

La cuperosis corresponde a las dilataciones de los pequeños vasos superficiales de la piel situados en la superficie de la dermis. El término médico correspondiente a estas dilataciones vasculares es telangiectasias.
La red de vasos superficiales dibuja una «cabellera capilar» hecha de estelas lineales rojizas en el rostro. Ciertas configuraciones de esta red pueden variar de acuerdo con las personas y su tipo de piel, la antigüedad de sus procesos, la temperatura o los cambios de temperatura interna o externa. Los vasos serán más o menos grandes, de colores que van del rojo vivo al violeta azulado. La topografía del rostro es variable aunque con mayor frecuencia tiene cierta simetría: las alas nasales son afectadas ocasionalmente, los pómulos son la zona predilecta y las mejillas de manera general. Sin embargo, todo el rostro podría estar afectado.
Cuando las telangiectasias son difíciles de distinguir a simple vista y el enrojecimiento predomina, entonces estamos hablando de eritema. De forma lógica, el término general derivado de una combinación de las dos variantes sería la eritro-cuperosis.
Dentro de la cuperosis, a veces se puede observar la presencia de un angioma estelar: se forma a partir de una arborescencia vascular en forma  de estrella en cuyo centro hay un punto rojo más o menos en relieve.
En la mayoría de los casos, la cuperosis no corresponde a ninguna patología subyacente, su aparición es lenta y progresiva. Representa una forma de rosácea. Su aparición puede estar precedida por rubores. Otras manifestaciones de la rosácea son los eritemas y eventualmente las  pápulas (pequeños botones) rojas, incluso pústulas. El consumo de alcohol no causa la cuperosis ni la rosácea.

¿Cuáles son las causas de la cuperosis?

Las condiciones climáticas exteriores juegan un papel importante ya que la exposición a la intemperie, al sol, las variaciones de temperatura exterior y el desempeño de una profesión o de actividades recreativas particulares predisponen su aparición. El consumo de alcohol no es la causa de la cuperosis ni de la rosácea.

¿A quiénes afecta la cuperosis?

La piel clara y fina es más propensa a la cuperosis.

¿Cuáles son los síntomas de la rosácea?

La rosácea es una enfermedad dermatológica común que afecta únicamente al rostro, en particular la nariz, las mejillas, la frente y la barbilla. Puede haber afectación en los ojos (rosácea ocular), aunque muy rara vez ocurre. No se trata de acné, aunque el término de acné rosáceo que a veces se utiliza, está desapareciendo. Siendo una afección cutánea notoria, a menudo es mal asumida psicológicamente por razones de prejuicio estético y de confusión frecuente con el estigma del alcoholismo crónico.
3 formas diferentes, 3 tipos de síntomas
 
. La forma vascular: la eritrosis y la cuperosis
Se manifiesta por la presencia de enrojecimiento al nivel del rostro, acompañada o no por cuperosis (pequeños vasos dilatados en las mejillas y en la nariz llamados telangiectasias). En cuanto a estos enrojecimientos, los ataques vaso-motrices o rubores pueden ocurrir de forma intermitente , es decir, una afluencia considerable de sangre a nivel del rostro de rápida recuperación.
 
. La forma papulo-pustulosa
La eritrosis se encuentra asociada con las ronchas que parecen lesiones de acné (ronchas rojas y pequeñas pústulas, pero sin comedón), siempre presentes exclusivamente en el rostro y por ataques.
 
. La forma hiperotrófica
Esta forma que se caracteriza por una nariz gruesa deformada es mucho más rara y sólo afecta a los hombres. Llamada rinofima, no está relacionada con el consumo de alcohol, contrario a lo que sugiere la creencia popular. La unión de los síntomas con frecuencia trae como resultado una vergüenza constante y una modificación de la calidad de vida.