Piel con problemas y piel de niños bajo el sol | Bioderma México

Allez au contenu Allez à la navigation

Piel con problemas y piel de niños bajo el sol

Mayor comprensión, mejores cuidados

PielProblemas
Compartir

No todos somos iguales bajo el sol. Existen diferentes fototipos, algunas pieles tienen sensibilidades particulares que requieren una protección específica en caso de exposición solar. Pieles con tendencia al enrojecimiento, pieles con imperfecciones, pieles reactivas o alégicas, pieles con marcas o lesiones, pieles de niños... Para todas ellas, el sol puede representar un factor de empeoramiento o hasta de peligro, en mayor medida que otros tipos de piel.

Resumen
  1. ¿Qué impacto tiene el sol sobre las pieles que sufren de enrojecimiento?
  2. ¿Cómo reaccionan las pieles con imperfecciones después de exponerse al sol?
  3. ¿Qué precauciones deben adoptarse en el caso de pieles reactivas, intolerantes o alérgicas?
  4. ¿Cuáles son los riesgos en el caso de pieles con marcas o lesiones?
  5. El sol y las pieles con pecas
  6. El caso particular de las infecciones en los labios
  7. ¿Qué precauciones deben adoptarse en el caso de la exposición solar de la piel de niños pequeños?
Piel con problemas y piel de niños bajo el sol

¿Qué impacto tiene el sol sobre las pieles que sufren de enrojecimiento?

Enrojecimientos transitorios o habituales, rosácea, cuperosis: algunas pieles sensibles reaccionan más fácilmente y de forma más marcada bajo ciertas circunstancias. El calor y la radiación UV son algunos de los factores que favorecen la vasodilatación. En caso de exposición solar, los pequeños vasos sanguíneos responsables del enrojecimiento se dilatan y se vuelven más visibles, sobre todo en el caso de las pieles claras y delgadas, que suelen estar más afectadas por los enrojecimientos. En estos casos, es necesario protegerse con cremas solares específicamente formuladas para prevenir el empeoramiento de los enrojecimientos.

¿Cómo reaccionan las pieles con imperfecciones después de exponerse al sol?

El sol es un falso amigo de las pieles con tendencia al acné, tanto en el caso de adolescentes como de adultos. Al principio, parece que la condición de la piel mejora "milagrosamente", pues los barritos parecen secarse. En realidad, asolearse engrosa la epidermis y por lo tanto, los poros se obstruyen progresivamente, y asimismo se dificulta la salida del sebo (que en el caso de las pieles con acné también es más denso). Justo después de asolearse parece que todo ha desaparecido... pero después todo vuelve a brotar, una vez que se despejan los poros, que han estado obstruidos durante semanas, asociados a un sebo mucho más denso que no fluye del todo bien, y entonces aparecen los barros: es el clásico efecto de rebote de las imperfecciones después del sol. Las pieles con imperfecciones deben protegerse del sol con cremas especiales "para pieles grasas" que permiten fluir el sebo y alisar la textura de la piel para prevenir este fenómeno. Este tipo de productos no dejan apariencia lustrosa y en ocasiones tienen color para matificar el tono de la piel y así evitar las sorpresas desagradables al regresar de vacaciones.

¿Qué precauciones deben adoptarse en el caso de pieles reactivas, intolerantes o alérgicas?

Por definición, las pieles sensibles, intolerantes o incluso alérgicas reaccionan de forma exagerada a su medio ambiente, por lo que en su caso se desaconseja fuertemente que se expongan al sol, y se recomienda encarecidamente la aplicación de un fotoprotector. Sin embargo, hay que diferenciar las problemáticas para encontrar la mejor opción.
. Para pieles fotosensibles, el sol está prohibido por encima de todo. Este es el caso de algunas patologías que se presentan desde el nacimiento, así como de hipersensibilidades adquiridas a lo largo de la vida, sin olvidar ciertos tratamientos con medicamentos que pueden provocar intolerancia solar transitoria. Las cremas solares de alta protección (índice SPF +50/UVA 50) son obligatorias para garantizar una eficacia completa antiUVB y antiUVA y limitar las reacciones inflamatorias graves que podrían derivarse de la exposición a la radiación solar.
. Ciertas pieles son alérgicas a los filtros químicos clásicos que forman parte de la composición de las cremas solares. En esos casos -afortunadamente muy raros-, la protección solar debe transferirse a las fórmulas minerales, cuya formulación ha progresado mucho y ya no deja la piel embadurnada de blanco, como antes.
. Por último, actualmente se observan alergias solares durante los primeros días de exposición. A menudo esto se trata de lucitis estival benigna, que en el 80 % de los casos afecta a mujeres jóvenes*, y que desaparece espontáneamente cuando la piel empieza a broncearse. Como su nombre lo indica, no es una patología grave pero sus síntomas pueden alterar la calidad de vida: puede haber enrojecimientos, barritos y fuerte picazón. La estrategia a seguir es proteger la piel con una crema solar de amplio espectro, antiUVB, para evitar las quemaduras de sol, y sobre todo antiUVA, que son los rayos responsables de la alergia. Una relación SPF/IP UVA igual a 1 es esencial (corresponde a una protección equivalente en UVB y UVA para limitar las incomodidades de la alergia).
 
*Anales de Dermatología y Venereología, 2007
 

¿Cuáles son los riesgos en el caso de pieles con marcas o lesiones?

Si se ha sometido a una intervención quirúrgica, a algún tratamiento estético o si ha sufrido algún accidente en una zona que pueda potencialmente exponerse al sol, existe un riesgo de hiperpigmentación debido a que el proceso de cicatrización aún no concluye, pues podría tardar entre ocho y 12 meses, o incluso más. La marca se torna parduzca y esa coloración podría ser definitiva. El riesgo no nada más está presente durante el verano, sino todo el año. De hecho, los rayos UVA están por todos lados, en cualquier estación, atraviesan las nubes y los cristales. Por eso, las pieles lastimadas o con marcas deben escoger una protección para aplicarla de manera directa sobre la zona afectada que estará expuesta a la luz del sol.

El sol y las pieles con pecas

Con la edad y la multiplicación de las exposiciones solares, a menudo la piel desarrolla pecas, sobre todo en las zonas que más se exponen al sol, como el escote, el dorso de las manos y el rostro. Estas pecas están asociadas a un mal funcionamiento de la distribución de la melanina, y cada vez que la piel se vuelve a exponer al sol, el fenómeno se acentúa. Las pieles con pecas pueden prevenir la hiperpigmentación por medio de la aplicación de cremas solares específicamente formuladas para regular la producción de melanina.

El caso particular de las infecciones en los labios

El herpes labial afecta a casi uno de cada siete ciudadanos franceses*. La exposición a la radiación solar es uno de los factores susceptibles de desencadenar esta condición, como el estrés o la fatiga. Existen barras de labios específicamente formuladas para proteger de las erupciones labiales durante el verano, al mismo tiempo que brindan protección a las zonas más sensibles de los labios de los efectos del sol.
 
* Órgano de difusión de la Academia Americana de Dermatología, 2006
 

¿Qué precauciones deben adoptarse en el caso de la exposición solar de la piel de niños pequeños?

En primer lugar, ¡tenerlos en la sombra y protegidos con ropa adecuada! Hay que evitar exponer a los niños pequeños al sol, con mayor razón si son menores de tres años: estos JAMÁS deben asolearse, porque la piel de los niños es delgada y frágil, y tiene menos capacidad de defensa ante las agresiones de los rayos UV. Tienden a presentar quemaduras mucho más rápido, y asimismo son más susceptibles de presentar golpe de calor. Los médicos, de hecho, nos recuerdan con regularidad que cuando se sufre golpe de calor durante la primera infancia, pueden presentarse consecuencias graves durante la edad adulta. Los padres responsables deben atenerse a ciertas reglas básicas, sencillas y esenciales.
 
. Nada de exposición solar voluntaria, sobre todo entre 11 a.m. y 4:00 p.m.
. Los niños siempre deben contar con protección de ropa: camiseta de manga larga, de preferencia de color oscuro, sombrero, anteojos oscuros,
. Cada dos horas, hay que aplicarles una crema solar de alta protección SPF 50+, especialmente formulada para niños. Hay que aplicarla de nuevo cada vez que salgan de nadar o en caso de que se elimine por medio de frotaciones, como cuando juegan en la arena o se secan con la toalla...
. También hay que procurar que beban agua frecuentemente, para rehidratarlos.