La limpieza facial es el primer paso para una piel sana y hermosa, para lograrlo, hicimos esta guía completa sobre cómo lavar tu rostro según tu tipo de piel y evitar imperfecciones. ¡Entérate!

Manchas, arrugas, paño y todas las demás afecciones del rostro pueden ser resultado de una mala higiene que además tiende a empeorarlas. Para evitarlo, la primera regla es lavarte el rostro con un producto adecuado que además de limpiar tu piel a profundidad tenga activos que ayuden a tu piel a sentirse mejor desde la limpieza.

Los dermatólogos recomiendan lavarse la cara dos veces al día. Una por la mañana y otra por la noche para obtener un resultado positivo.

La limpieza de la mañana ayudará a eliminar toxinas, sebo y sudor generados durante la noche, además preparará tu piel para recibir los productos de tu rutina de cuidado. Lucirás linda y fresca durante el día.

Por otro lado, en la noche buscamos también una limpieza profunda para eliminar todas las impurezas del medio ambiente, desmaquillar y dejar la piel en las mejores condiciones para descansar mientras se regeneran las células del rostro.

Aunque existe gran cantidad de productos para la higiene del rostro, sólo los limpiadores dermatológicos tienen formulas adecuadas para limpiar tu piel sin dañarla. Cómo primer paso el agua micelar es una excelente opción, porque tiene la fórmula adecuada para eliminar las impurezas de tu rostro sin dañarlo y no se enjuaga.

Si sientes que aún necesitas sentir el agua fresca y la espuma en tu cara puedes utilizar un gel de limpieza facial adecuado para tu tipo de piel, que además te aporte beneficios extras para hacer sentir la piel de tu rostro más limpia y confortada.

¿Cómo funciona el agua micelar?

 

Se trata de un líquido con micelas, moléculas que funcionan como imanes; por un lado se adhieren al algodón y del otro lado atraen las sustancias oleosas como grasa, maquillaje, residuos de crema o protector solar y contaminación ambiental.

Cuando uses aguas micelares debes de fijarte que sean de grado dermatológico , ya que estas NO dañarán  la piel, no  contiene químicos nocivos que alteren el pH natural de tu rostro; es hipoalergénica, por lo que cualquier persona puede usarlo y no causa irritación como los exfoliantes.

¿Cómo lavar mi cara si tengo piel seca?

Aunque las recomendaciones de higiene son las mismas para todos los tipos de piel, es importante que al lavar tu rostro utilices un producto adecuado para que no reseque tu piel.

Si tienes piel seca, evita por completo los jabones convencionales, ya que su fórmula elimina las impurezas, pero daña la capa protectora que tu piel tiene naturalmente, en el caso de pieles que además son sensibles es necesario buscar un limpiador que calme y reduzca la irritación en tu piel.

Acompaña tu limpieza con cremas hidratantes para mejorar el aspecto y sensación de tu piel.

¿Cómo lavar mi cara si tengo piel grasa?

 

El cutis graso suele sentirse como piel sucia. Lo que ocurre es que en la superficie de la piel se junta el sebo, un tipo de grasa natural que la piel desecha y que causa el molesto brillo del rostro.

Ese sebo evita que las impurezas salgan de los poros, tapándolos y causando imperfecciones.

La piel grasa requiere una higiene más adecuada para eliminar el sebo. Si tu cutis es de este tipo, te recomendamos usar maquillaje ligero (o usar lo menos posible) y utilizar un dermolimpiador adecuado que te ayude a limpiar profundamente los poros y controlar el brillo de tu rostro, dos veces al día.

También puedes hacer una doble limpieza, primero con agua micelar y después con un gel, para obtener una limpieza más profunda y activa con beneficios extras para tu piel.

Recuerda que es importante que evites las cremas muy aceitosas, ya que empeorarán el problema. En su lugar, prefiere una que hidrate y refresque tu piel sin obstruir los poros.

Sin importar si tu piel es seca, sensible o mixta o grasa, la limpieza facial diaria es la base de la salud dermatológica. Utilizar productos creados específicamente para tu tipo de piel mejorará los resultados y evitará los efectos secundarios de una limpieza inadecuada. Contacta a una dermoasesora para obtener una rutina especializada.

  • Higiene diaria sin aclarado

    Piel sensible Piel normal

    Tecnología Micelar

    Sensibio H2O

    (6 opiniones)

    El agua micelar dermatológica que calma y respeta el balance de la piel.

    ¿Para quién?

    Adultos, Adolescentes

  • Foto del producto BIODERMA, Sebium Gel moussant F500ml, gel de espuma de ducha para piel grasa
  • Higiene diaria con aclarado

    Piel mixta a grasa

    Patente D.A.F.

    Sébium Gel moussant

    (15 opiniones)

    Menos imperfecciones, menos grasa. limpia y purifica suavemente.

    ¿Para quién?

    Adultos, Adolescentes

  • Foto del producto BIODERMA, Sebium H2O 500ml, agua micelar para piel propensa al acné
  • Higiene diaria sin aclarado

    Piel mixta a grasa Piel con tendencia acneica

    Tecnología Micelar

    Sébium H2O

    (1 opinión)

    Remueve suavemente maquillaje e impurezas. controla el brillo.

    ¿Para quién?

    Adultos, Adolescentes

  • Foto del producto BIODERMA, Sebium Gel moussant F500ml, gel de espuma de ducha para piel grasa
  • Higiene diaria con aclarado

    Piel mixta a grasa

    Patente D.A.F.

    Sébium Gel moussant

    (15 opiniones)

    Menos imperfecciones, menos grasa. limpia y purifica suavemente.

    ¿Para quién?

    Adultos, Adolescentes

  • Foto del productoBIODERMA, Hydrabio H2O 250ml, desmaquillante para piel deshidratada
  • Higiene diaria sin aclarado

    Piel sensible deshidratada

    Patente Aquagenium

    Hydrabio H2O

    (1 opinión)

    El agua micelar dermatológica que limpia, desmaquilla e hidrata.

    ¿Para quién?

    Adultos, Adolescentes

  • Atoderm Intensive Pain 150g, barra limpiadora para pieles secas
  • Higiene diaria con aclarado

    Piel sensible muy seca, irritada a atópica

    Patente Skin Barrier Therapy™

    Atoderm Intensive Barra

    (3 opiniones)

    Barra limpiadora suave anti-bacterial que calma la comezón.

    ¿Para quién?

    Para toda la familia (excepto recién nacidos prematuros)