Durante la adolescencia, la piel es una de las primeras formas en las que nos mostramos al mundo. Es también una etapa donde las opiniones externas pesan más, y cualquier cambio visible, como el acné, puede tener un efecto profundo sobre la autoestima.
El vínculo entre acné y emociones
El acné es una condición muy común en la adolescencia, afectando entre el 80 % y el 90 % de los jóvenes. Y esto lo podemos relacionar directamente con una disminución de la autoestima, problemas de ansiedad y estados de ánimo bajos.
*Fuente: Patologías cutáneas del adolescente - AEDV. (2015, 20 octubre). Academia Española de Dermatología y Venereología. https://aedv.es/comunicacion/notas-de-prensa/patologias-cutaneas-del-adolescente/#:~:text=ACN%C3%89,flu%C3%ADda%20con%20el%20sexo%20opuesto.
El acné no es solo una afección cutánea: también es un reto emocional. Estudios científicos demuestran que incluso formas leves pueden afectar negativamente la autoestima, provocar ansiedad o generar aislamiento social. La percepción del propio rostro, especialmente cuando cambia por brotes, influye directamente en la imagen que una persona tiene de sí misma.
Según publicaciones clínicas, los adolescentes con acné presentan una calidad de vida comparable a quienes padecen enfermedades crónicas como asma o diabetes. Es un dato revelador que habla del impacto emocional silencioso que muchas veces no se trata con la misma seriedad que la piel.
*Fuente: Servicios estatales de Salud | Salud Quintana Roo | Gobierno del Estado de Quintana Roo. (s. f.). https://salud.qroo.gob.mx/revista/index.php/component/content/article?id=182
Adolescencia: cuando la imagen pesa más
La adolescencia es una etapa de transición, en la que se forma la identidad y se busca aceptación. En este contexto, la piel se convierte en un “escenario” visible. El acné puede entonces desencadenar inseguridad, vergüenza o temor al juicio.
Algunas personas evitan actividades como tomarse fotos, salir sin maquillaje o participar en encuentros sociales. No es vanidad: es una respuesta emocional ante una alteración visible que afecta cómo creemos que los demás nos ven.